Espectáculos
Fabiruchis comercializa su desgracia
Fabián Lavalle demeritó "El Coyote Cojo", con malos chistes y groserías.

Foto: Luis Barrera
La Prensa
20 de abril de 2008
Paula Castro

Es lamentable que comediantes de la envergadura de Luis de Alba, el Norteño, Jorge Arvízu "El Tata", Amaranta Ruiz y Liliana Arriaga "La Chupitos", entre otros hayan permitido que a través de su espectáculo "El Coyote Cojo", Fabián Lavalle trate de enmendar sus errores.

Durante el show de aproximadamente dos horas y media, Fabián Lavalle de manera burda aparece en el escenario del Teatro Blanquita en tres ocasiones para "burlarse" de su desgracia, que ahora comercializa a través de chistes malísimos acerca de la golpiza que le dio Alfredo Cervantes Landa, el pasado 31 de octubre y del alcoholímetro, así como de su aparente homosexualidad.

Su primera intervención es en un sketch con Luis de Alba, Jorge Arvízu y La Chupitos, quienes aparentan estar en un vagón del metro y cotorrean por casi 20 minutos, mientras que Fabián Lavalle da la espalda al público, después lo incluyen y comienzan a decirle: "oiga usted sale en la tele... No lo reconocí porque en la tele se ve más madreado".

Después La Chupitos le dice que ella también ha estado en "el torito" y Fabián Lavalle le responde mira "yo no tengo ped... con el alcohol, tengo ped... con el alcoholímetro" y finalmente Luis de Alba lo invita a tomar "te voy a invitar a chupar con unas viejas, pero esta vez es en serio no como el cuatro que te pusieron", Fabián se ríe y le dice al respetable "no importa lo que pasó me vale mad...".

La segunda ocasión que aparece en el escenario es después del intermedio como "El teniente pito loco" y se hace acompañar por dos chicas buena onda, como si quisiera demostrar su hombría, acto seguido Luis de Alba le pregunta su reporte y comienza a hacer mofa de varios artistas entre ellas Sabrina y Niurka", al concluir, De Alba, le grita: "váyase a dar su rondín a la Colonia Roma, pero cuidadito se mete al hotel Roma".

Y la tercera es en el último sketch con todos los comediantes que se burlan de lo que le ha ocurrido en los últimos meses y para cerrar Luis de Alba comenta que a los mexicanos se les resbala todo, "verdad Fabián" y luego lo invita a que "Fabiruchis" trate de lavar sus culpas de una forma grosera y altanera.

Ahora sí que con este espectáculo, Fabián Lavalle no le puede pedir al público, a conductores de televisión, ni a reporteros que no se burlen o hagan chistes de sus desgracias, pues con qué cara reclama, si él decidió comercializarse a través de malos chistes, lo que en verdad es una pena, es que los maestros de la comedia y el albur hayan permitido compartir el escenario con una persona que no acepta sus culpas y quiere salir bien librado de sus malas decisiones.

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