Pasó los primeros años de su vida en
Coatzacoalcos, ahí estudió la primaria y hasta fue
considerado alumno aventajado. Ya en la adolescencia,
tuvo la ilusión de convertirse en concertista, pero con
el paso del tiempo optó por la música comercial. Ganó
fama y fortuna y hoy, lejos de ser el Rey Midas de la
industria discográfica, su nombre es sinónimo de escándalo:
Sergio Andrade.
De familia de clase media baja, Sergio llegó a
la Ciudad de México antes de cumplir 11 años. Ya
tocaba magistralmente el piano y siempre lo calificaban
como el mejor de su clase gracias a sus constantes 10 y
a su férrea disciplina.
"Era un niño normal, muy estudioso y
cumplido, pero yo no lo he vuelto a ver desde finales de
los 60, cuando se fue de Coatzacoalcos", dice
Teodoro Gutiérrez, uno de los maestros de la Escuela
Tomasa Valdés Viuda de Alemán, en la que Sergio estudió
primaria.
Carlos Vargas, compositor y amigo del músico
desde hace más de 20 años, cuenta que la educación de
Sergio siempre estuvo a cargo de su mamá, Justina Sánchez,
quien lo ayudaba a repasar las lecciones en casa, y
después le permitía que se dedicara a su verdadera su
pasión: la música.
Eso sí, recalca, nada de bailes, fiestas o
actividades deportivas.
Recuerda que el hermano menor del ahora Senador
Eduardo Andrade empezó a trabajar antes de cumplir la
mayoría de edad, y no precisamente como ejecutivo de
una gran empresa.
"Cuando lo conocí me decía que recorría
el Eje Lázaro Cárdenas y que se metía a los bares y
restaurancitos a tocar el piano o la guitarra para ganar
un poco de dinero, y que en ocasiones ni siquiera lo
dejaban pasar".
Para ese entonces, 1978, ya se había
registrado en la Sociedad de Autores y Compositores de Música
con su verdadero nombre: Sergio Gustavo Andrade Sánchez.
Transcurrió un año, y después de demostrar
su talento musical frente a los ejecutivos de CBS,
actualmente Sony Music, logró el puesto de director artístico
de esa disquera.
"Lo conocí precisamente cuando él estaba
en CBS, fue el primero que escuchó mis composiciones.
Me acuerdo que la primera vez que lo vi yo iba de traje
y muy peinadito y eso le causó shock, a él no le
gustaba la formalidad ni nada de lo burguesito, después
nos caímos bien y lo invité a jugar billar",
describe Vargas.
Desde que entraron al lugar, cuenta, la actitud
de Sergio fue la de un niño descubriendo el mundo, y es
que a sus 24 años nunca había ido a un lugar de esa
clase.
'El ambiente olía a Sergio'
Sergio no conocía otras actividades que el
trabajo y el estudio, agrega, incluso tampoco sabía
bailar y aunque algunas veces intentó aprender, se dio
por vencido, lo mismo con la puntualidad: nunca pudo
llegar a tiempo a las citas.
"Era tan grande su obsesión por el
trabajo, que podía pasar días sin dormir o comer; es más,
cuando llegábamos a grabar al estudio, el ambiente olía
a Sergio, yo creo que a veces no le daba tiempo de bañarse
por estar en la música", explica el actor y
cantante Miguel Pizarro, quien durante dos años fue
manejado por el representante artístico.
En cuestiones laborales, musicales y de ajedrez,
era el mejor, advierte Vargas, y para prueba basta con
saber que a los 24 años ya era ejecutivo de una
disquera, a los 26 convirtió a Gloria Trevi en un fenómeno
artístico y desde los 18 años jugaba ajedrez sin
siquiera ver el tablero.
El compositor de temas como "Chicas Feas"
señala que el primer disco que Sergio produjo en CBS
fue para el ahora desaparecido dueto Memo e Ivonne, y
que a pesar de que el material no tuvo el éxito
esperado, no se desanimó y siguió intentando con Ga-bí.
Le produjo un material discográfico, la
inscribió en los festivales OTI en 1979 y 1980, y
aunque no consiguió el triunfo que buscaba, terminó
conquistándola, como ella misma lo describe en la página
de Internet De Todo un Poco.
Vivieron dos años en amasiato, y en ese tiempo,
señala la cantante, se dio cuenta de que Sergio
reflejaba su verdadera personalidad durante las
relaciones sexuales.
"A mí me consta que le gustaba ver y
participar", indica, "le encantan los juegos
sadomasoquistas siempre que él sea el dominante y tú
la geisha".
Sergio y Ga-bí
terminaron su relación y el compositor continuó en la
búsqueda del estrellato con un material de Gualberto
Castro y otro de Yoshio.
Después de dos años de fungir como director
artístico de CBS, formó su propia empresa a la que
denominó Artegia, e invitó a Vargas a ser el gerente
general. Ya era 1981.
"En esa disquera producimos discos que
fueron totalmente fallidos", explica "y en
Artegia empezamos con la primera producción de Lucero
que se llamaba Tohui Panda; luego Sergio hizo otro
material que se llamó El Tango del Gato, pero no pasó
nada".
Un buen día inscribieron en un concurso de
canciones de la XEW, y en la final conocieron al
director musical Rubén Fuentes.
"Yo estaba cerca de ellos y escuché
cuando Rubén le dijo al productor de televisión
Humberto Navarro, que Sergio iba a dar mucho de qué
hablar, que era un arreglista como pocos, y después
Humberto le propuso ser el director musical de Alegrías
de Mediodía".
De la relación a la humillación
Durante el concurso de la W, a finales de 1981,
Sergio conoció a la cantante de ranchero Lupita
Casillas, a quien posteriormente le propuso matrimonio,
según narró ella misma hace un año.
"Nos conocimos en la estación y después
nos encontramos nuevamente en Alegrías de Mediodía, yo
acepté casarme con él pensando en el promisorio futuro
que me esperaba en el medio artístico, pero lo único
que hice fue participar en el Festival Valores Juveniles
con el nombre de Linda".
Casillas se separó de Andrade luego de dos años
porque ya no podía, según afirma, soportar las
humillaciones y el encierro al que la sometía mientras
él se dedicaba a Alegrías de Mediodía.
Vargas dice que gracias a ese programa de
Televisa, Sergio volvió a tener contacto con Lucero,
conoció a Charly Valentino, a las hermanas Déneken, a
Benito Castro y José Luis Duval.
"Comenzó la fama de Sergio, se encargó
del festival Juguemos a Cantar, después de la música
de Chiquilladas y lanzó a Crystal a la fama con el
Festival OTI en 1982, pero su meta de formar una
disquera a través de Artegia se fue aplazando cada vez
más".
Trabajó con la cantante invidente Crystal
durante cuatro años, tiempo en el que, según ella,
también sostuvieron una relación sentimental.
"Sergio me gustaba porque era inteligente,
delgado, se preocupaba por aprender el sistema Braille,
pero después me di cuenta que tenía muchas
personalidades y que en el fondo se sentía muy
solo", señala la intérprete.
El músico combinó sus actividades como
productor y arreglista con la dirección musical de
Juguemos a Cantar, y fue precisamente en ese festival
cuando descubrió a la Trevi.
"Gloria fue al concurso porque se parecía
a Lucerito y creo que lo ganó. Conoció a Sergio, le
rogó que le diera una oportunidad y éste aceptó, a
cambio, seguramente, de un contrato en el que la
obligaba a darle el 50 o hasta el 60 por ciento de las
regalías", cuenta Ga-bí.
Como director musical de Chiquilladas, el
veracruzano conoció a Alfredo Gil, quien lo invitó a
sumarse a las filas de Musart en calidad de productor
independiente. El primer disco que realizó con esa
disquera fue el de Lucero.
"Trabajábamos mucho, yo le ayudaba a
crear los conceptos musicales, en ocasiones en los
mismos aviones íbamos haciendo las partituras. Es un
tipo muy disciplinado, rígido, tenaz y muy negrero en
cuestiones laborales.
"Se le empezaron a abrir las puertas de
todos lados, se volvió el niño de la corte, todo el
mundo quería que Sergio le produjera un disco, todo lo
que tocaba se convertía prácticamente en oro o por lo
menos en algo muy parecido".
¡De la que me salvé!
Aleks Syntek recuerda que aprovechando que
Sergio era el director musical de Chiquilladas y después
de ver su éxito como músico, le pidió que lo
representara.
"Me dijo que sí, pero le presentó a mi
mamá un contrato leonino en el que quería manejarme
por 10 años, mi mamá no lo firmó, y yo hasta hice
berrinche porque quería que él me hiciera mi disco,
pero ahora pienso: ¡de la que me salve!", dice el
cantautor.
En la década de los 80, Sergio cosechó
innumerables éxitos y parte de la fortuna que ganó la
destinó a la manutención de su mamá, a quien le compró
una casa en el Sur de la Ciudad, y adquirió algunas
otras propiedades en el D.F, Cuernavaca, Oaxaca, Puerto
Vallarta y Texas, dice Ga-bí.
Lo que nunca hizo, advierte Vargas, fue usar su
dinero y poder para adquirir droga o alcohol.
El comienzo del escándalo
Junto con la fama, empezaron los escándalos.
El más sonado se generó en 1985, cuando lanzó su
primer y único disco como solista. Comenzaron los
rumores de que se dedicaba a seducir a jóvenes con el
pretexto de hacerlas famosas.
En aquellos años, Sergio aseguró que el
tiempo se encargaría de darle a cada quien su lugar, y
que si él era responsable de algo, lo pagaría.
"Se me ha llamado desde explotador hasta
pervertidor de menores y pienso que las cosas caen por
su propio peso. Que si soy así, el tiempo lo dirá, que
si no lo soy, igual", declaró a una revista de
espectáculos en ese entonces.
Seguramente, hace 15 años tampoco imaginaba
que Aline, la chica a la que le preparaba su lanzamiento
discográfico, sería quien lo denunciaría por maltrato
y corrupción de menores en 1998.
En aquel tiempo estaba dedicado por completo a
la música y, junto con Vargas, compuso muchas canciones,
entre ellas "Son Puras Chiquilladas". Lanzaron
a grupos como Okidoki y Clase 69, y participaron en las
producciones y arreglos musicales de figuras como César
Costa, Alondra, Yuri y Hernán Visetti.
Y aunque intentaron trabajar de la manera más
armoniosa posible, en 1991 se distanciaron, justamente,
dice Vargas, por el efusivo y dominante carácter de
Sergio.
"Sergio se fue a Los Angeles a estudiar
cine y regresó con el proyecto de Gloria Trevi, y me
invitó a trabajar nuevamente con él en el disco de
Aline, a quien me presentó como una chica muy talentosa.
Después se casaron.
"Pero un día, con la mano en la cintura,
me dijo que se iba a divorciar y que por tanto ya no íbamos
a promocionar el disco de Aline, y la verdad sí tuvimos
una discusión porque se trataba de un material que yo
había dirigido y cuyo primer sencillo era de mi autoría",
señala Vargas.
Lo mismo, explica, ocurrió en el caso de
Miguel Pizarro, pues de repente decidió cancelar toda
la promoción del material Qué Lindo Soy y del tema
"Naca Caprichosa", que ya empezaba a despuntar
en las listas de popularidad.
"Sergio fue mi representante durante dos años
y en ese tiempo me trató bien, fue honrado conmigo,
consiguió producir y vender mi disco, aunque nunca me
buscó trabajo porque se dedicaba más a Gloria y era lógico,
ella le dejaba más dividendos", dice Pizarro.
Después de algún tiempo Vargas se reencontró
con Sergio y éste le dijo que le habían detectado un
supuesto cáncer y que tendría que hospitalizarse en
Los Angeles.
Para 1994, comenta Vargas, Sergio ya era muy
famoso, tenía propiedades en México y el extranjero y
a un grupo de adolescentes en preparación artística,
todas prácticamente con la misma fisonomía y muy
parecidas a Trevi.
"Sí es muy ambicioso", señala,
"yo creo que precisamente porque no tuvo mucho
dinero de niño y vivió algunas carencias. Quizás eso
fue lo que le llevó a luchar por conseguir un mejor
nivel de vida".
Sergio produjo cinco discos para Trevi y todos
los arreglos musicales de las canciones de la
regiomontana, estuvo a punto de firmar un contrato
laboral con TV Azteca en 1996 y, meses después, regresó
a Televisa.
César González, director y libretista de esa
televisora, dice que Sergio logró un ventajoso convenio
para la cantante y la convirtió en conductora del
programa XETU-Remix, a pesar de que estaba destinado
para Claudio Yarto.
"Lo conocí cuando trabajamos en
Chiquilladas y luego lo volví a ver en XETU-Remix, pero
lo encontré muy cambiado, era muy diferente al de los
80, su imagen era más desaliñada, tenía muchos kilos
de más, usaba una coleta, no se afeitaba y siempre
parecía estresado", señala González.
Y desde que empezó XETU Remix, agrega, buscó
el escándalo, quería sorprender al público sin
importar que sus ideas fueran contrarias al perfil del
programa.
"Le decía a Trevi que se pusiera una máscara
de Carlos Salinas de Gortari, que se quitara el brasiere
en pleno foro, y en una ocasión hasta pidió una
manguera para que ella bañara a la gente que estaba en
el estudio, todo con tal de hace ruido", cuenta.
Ese escándalo que tanto buscó, es el que hoy
ha acabado con el prestigio musical que ganó en más de
20 años de trayectoria.
Sergio Andrade está a punto de cumplir un mes
en una cárcel de Río de Janeiro, separado de la
artista que le brindó más popularidad como compositor
y arreglista, y quien también está presa en Brasil.
-Nombre Completo:
Sergio Gustavo Andrade Sánchez
-Edad: 44 años.
-Lugar de nacimiento:Coatzacoalcos.
-Hermano: Eduardo Andrade (Senador).
Estudios Profesionales:
Conservatorio Nacional de Música
-Actividades: Composi- tor, arreglista,
produc tor, director y mánager.
-Canciones más famosas: 'Suavemente', 'Pelo Suelto'
y 'Tiempos Mejores'.
-Películas dirigidas: 'Papa sin Catsup', 'Zapatos
Viejos' y 'Pelo Suelto'.
Matrimonio Confirmado:
Aline Hernández
-Matrimonios no confirmados: Sonia Ríos y Lupita
Casillas.
Sus descubrimientos:
Gloria Trevi, Mary Boquitas y Crystal...
-Otros descubrimientos: Boquitas Pintadas, Ciclón,
Clase 69, Okidoki, Miguel Pizarro y Aline.
Sus canciones:
Llevame Contigo, Papa sin Catsup, Suavemente
-Otras canciones: 'A la Vuelta de la Esquina', 'Son
Puras Chiquilladas', 'Juguemos a Cantar', 'Parece','Sigue
Igual' y 'El Paraíso', entre otras.
Sus producciones discográficas:
Yuri, César Costa y Yoshio
-Otras producciones: Huarachín y Huarachón, Ga-bí,
Gualberto Castro, Lupita Casillas y Mary Boquitas.
Sus presuentas víctimas:
Karina Yapor, Lupita Casillas, Delia González
y Aline Hernández
-Otras presuntas víctimas:
Tamara Zúñiga y Ga-bí.